Treinta bicicletas en perfecto estado esperaban ser adoptadas. Las había de todos los colores y tamaños, aunque las pequeñas fueron las menos demandadas. El local de la Asociación de Vecinos de Os Mallos se quedaba pequeño para albergar esta cantidad de ciclos, pero enseguida fueron repartidos entre los jóvenes del barrio. Según explicó el presidente de la Asociación, Eduardo Souto, ésta fue la tercera ocasión en el que se realiza la campaña Bici Solidaria. Todo empezó cuando el grupo de Aire Libre de la agrupación vecinal notó la carencia de bicicletas entre los jóvenes del barrio: "había muchos chicos que querían participar en las salidas en bici pero no podían comprarse una", señala Souto. A partir de aquí, la Asociación comenzó una campaña de recogida de bicis usadas que luego serían reparadas por los miembros de la Asociación. "Hace un año no teníamos ni idea de mecánica de bicicletas y ahora nos desenvolvemos perfectamente", explica Souto.
Durante la época de recogida, es el propio grupo de Naturaleza el que lleva a cabo el mantenimiento de los ciclos, aunque Eduardo Souto señaló la necesidad de que alguna empresa colabore con esta iniciativa: "aunque las bicis vienen de donantes, necesitamos dinero para piezas".